
El alemán Johann Sebastian Bach pasa por ser una de las figuras más importantes, admiradas e influyentes de toda la historia de la música occidental; en realidad, del arte universal de todos los tiempos. Su música es continuamente interpretada a lo largo del mundo, utilizada en películas y series, readaptada a todos los estilos habidos y por haber... Hasta la sonda Voyager,embajadora de la humanidad, lleva composiciones suyas viajando por las estrellas. Empecemos por su obra vocal, fundamentalmente sacra. Aunque Bach no compuso ninguna ópera, sus cantatas, misas y pasiones contienen arias que bien pudieran haber pasado como tales. Curiosamente, lo que hoy nos suele parecer increíblemente introspectivo, a muchos religiosos les resultaba demasiado sensual. En un sentido o en otro, o en los dos, lo que está claro es que Bach creaba músicas de un expresionismo extremo, de una impresionante intensidad emocional. Pero Bach también descolló en los pasajes corales, por los que aún es más conocido.Y tanto que lo hizo. Primero, dos ejemplos "amables": el celebérrimo "Jesus Bleibet" de la cantata BWV 147 o ese coro tan pegadizo de la BWV 140... ... Desde el lado más estremecedor, traigamos a colación los demoledores coros iniciales de sus dos Pasiones conservadas, la de San Mateo y la de San Juan. O el "crucifixus" de su Misa en si menor, basado en ese bajo descendente por semitonos tan propio del Barroco (recordemos a la ninfa de Monteverdi, el Dido de Purcell, etc.). La Misa en si menor, a propósito, fue escrita para la corte católica de Dresde y supone una excepción en el catálogo de obras sacras de Bach, de corazón luterano. Tanto sus pasiones como la mayoría de sus dos centenares de cantatas (¡y hablamos solo de las conservadas!) fueron compuestas como Maestro de Capilla de la Iglesia protestante de Santo Tomás de Leipzig, ciudad hoy consagrada a su figura, igual que Salzburgo lo está para Mozart. Podemos observar el "luteranismo" musical de estas obras a través de las amplias melodías "de coral" que Bach incrusta sabiamente con el resto de la música... Os aseguro que es una delicia detectarlas. Aparte de entrelazarlas, el "Cantor de Santo Tomás" también solía hacer armonizaciones directas sobre esos corales preexistentes. Como broche ejemplar para esta primera lista bachiana, su arreglo quizás más conocido: el del final de la Pasión según San Mateo.